Historia de una foto
Esta foto fue tomada en el Parque Unzué, una siesta en la que el sol quemaba y desalentaba las salidas al aire libre. Sin embargo, el tradicional paseo de Gualeguaychú estaba en su mejor hora: sin visitantes en los laguitos ocultos por una alfombra de hojas rebeldes, ni moradores que no sean los perros dueños de su propio destino. En el Parque Unzué, de verdes naturales y esculturas sembradas en sus entrañas, brotan los escenarios ideales para la fotografía. La pretensión era sencilla, casi obvia: tomar un cuadro que reúna a los dos perros de estatuas, junto al de carne, hueso y pelo amarillo. Rápido, porque el can animado, y su insistente inquietud, no daba tiempo a buscar la mejor toma. Y al momento de obturar salió lo que salió. En homenaje a la verdad hay que decir que el hecho de que la pose de la figura estáticas más próxima sea similar a la del perro de carne y hueso fue pura casualidad. El valor de la foto, pues, no responde al ojo del aficionado fotógrafo, sino al azar que a veces resuelve de mejor manera las cosas.
Jorge Riani es periodista (El Diario, La Nación), escritor y aficionado fotógrafo.



