“Los punk odian el teatro”
Los viernes se presenta en el Centro Cultural La Hendija la obra Elena en Azul, con dramaturgia y dirección de Elba Neme. En esa obra actúan dos conocidos de la escena local: Luciana Obaid y Marcelo Estebecorena. Pero como se trata de un trío de personajes, el tercero en cuestión es Juan Kunzi, alguien que debuta en las prácticas actorales ya que su oficio es muy diferente, Kunzi es periodista.
Laurentino entrevistó a Kunzi para conocer un poco más de qué se trata eso de pasar del diario al teatro.
-¿Cómo es tu personaje en Elena en azul?
-Es un muchacho “bien” de la década del ’90 al cual lo único que le importa es el qué dirán, su trabajo, su mujer como objeto (para no mostrarse solo) y su amigo para tener alguien con quien compartir sus veleidades.
-¿Cómo trabajaste para componerlo?
-Creo que fueron 10 meses de trabajo. El texto es de Elba Neme pero con Marce y Lula ayudamos aportando en largas noches de ensayos y de improvisaciones que a mí ya me marcaron para el resto de mi vida. Los cuatro sabíamos que estaba buenísimo lo que estaba pasando. Mi personaje llegaba, entraba y empezaba a improvisar. Elba tomaba nota de lo que hablábamos y después a la otra semana llegaba con un boceto de lo que iba a terminar siendo el texto. Hacer estos ejercicios con Marce y Lula es muy recomendable, en dos segundos están en personaje hablando temas que te cruzan al medio, son muy buenos para no decir increíbles porque va a quedar como que les estoy pasando la franela.
-¿Qué te motivó a actuar? ¿Lo habías hecho antes? ¿Actuabas cuando chico en los actos de la escuela?
-Me motivaron Elba y Javier Solari. Elba me lo propuso. Fui y le conté a Javier y le dije: “Lo voy a pensar”. Él sin mirarme me respodió: “¿Qué tenés que pensar?” entendí rápido nomás que tenía que aceptar. Nunca había actuado. En la escuela odiaba a los que actuaban. Una vez, hace no más de seis años, tuve una discusión con una chica y la cerré diciendo: “Los punk odian el teatro” imaginate mi conexión con el teatro.
-¿Qué fue lo que más te costó?
-Me cuestan un montón de cosas: manejar mi cuerpo, mi voz, cuando me vuelvo conciente de lo que estoy haciendo me da mucha vergüenza pero en ese mismo momento entra el loquito (o el diablito) y me grita: “Daleeee… no pensés” y logro relajarme. Por ahora tengo suerte de principiante. Necesito encontrar un taller, para seguir aprendiendo. Creo a fondo en el trabajo y en el estudio. Me sigue costando esperar al público para saludar después de cada función por más que sea maravilloso. Es como darle un beso a tu primera novia. Es lindísimo pero me da mucha timidez.
-¿Fue difiícil aprender la letra?
-No. Porque yo tengo bien en claro quién es este tipo, quién es Elena y quién es Roberto. Cuando Elba traía el texto yo solo lo tenía que repasar. Tuve una entrenadora de lujo. En casa con Milena repasábamos la letra y me hizo más que una marcación. Eso también fue genial porque yo sin querer me metí en su mundo y ella me recibió con una grandeza digna de su propia historia.
-¿A qué le tuviste miedo la primera vez que actuaste en público?
-A no poder contra la adrenalina. Me estallaba el corazón al mil por cien.
-¿Actuás mucho en la vida cotidiana y en tu trabajo?
-Todo el tiempo. Soy como un payaso gruñón. Te puedo hacer reír mucho, llorar de emoción o de rabia en un día cualquiera. Por eso le agradezco a la persona que dice que soy su amigo porque debo ser bastante insoportable.
-Agregá cualquier comentario que te parezca.
-Me encanta que llegue el viernes. Lo espero. Tengo un bolso negro con mi vestuario y lo armo como mucha dedicación. Me baño, pongo música fuerte, me perfumo, me visto con la mejor ropa que tengo y arranco para La Hendija. Voy caminando y ya lo voy disfrutando. Imaginate todavía me falta el camarín, la previa, cuando dan sala, la obra, las luces, la música, el final, los aplausos, las risas, las lágrimas, los reproches, la cena, la noche. Es alucinante, ojalá pueda hacer teatro hasta que me muera.




Vamos Juancito!!!!
hermoso hermosos Elen@s!