Un elenco de primer nivel encabezado por Yolanda Cairó y la dirección de Mario Martínez tendrá a su cargo este clásico de la dramaturgia universal que desde 1989 no se representa en el país. La versión corresponde a una traducción y adaptación de Roberto Cossa, Cype Lincovsky y Eduardo Rovner.
A Mario Martínez le gustan los desafíos de las grandes producciones sobre textos clásicos y altamente consagrados.
“Soy respetuoso de los experimentos, de las creaciones y la dramaturgia de grupo, pero creo que hay una gran avidez de conocer del teatro universal”, hace notar.
Ya tuvo la experiencia de La casa de Bernarda Alba, de Federico García Lorca, que se presentó en varias funciones a teatro lleno y también en el resto de la provincia y del país.
En 2004 comenzó a ensayar esta versión de Madre coraje que él tuvo la oportunidad de ver en Buenos Aires, en 1989, con Cype Lincovsky y la adaptación de Roberto Cossa. Pero algunas circunstancias no le permitieron llegar al estreno.
“La de Cossa y Lincovsky en el 89 fue la última madre coraje que se presentó en el país. La vi pero no me quedaron muy lindos recuerdos porque todo estaba muy dispuesto para el protagonismo de Cype Lincovsky”, señala.
Sin embargo, aclara, que esta versión “es la más feliz de todas”, en comparación con otras traducciones al español, ya que tiene “menos referencias al espacio y al tiempo, o a las batallas que se libran. Lo importante es la guerra”.
-¿Qué se rescata como esencial de ese texto?
-La guerra en general, ese es el punto. Eso le cabe a todas la guerras, las actuales o las anteriores, ya sea en las Malvinas, Irán o Irak. Hay guerras que vivimos todos los días para sobrevivir, la guerra entre la oposición y el oficialismo, por ejemplo. Dentro de ese ámbito, hay una mujer que comercia con la guerra, provee de comestibles, bebidas, vestimentas a unos y a otros. Ella no se casa con ningún bando, es una luchadora por mantener a sus hijos.
-¿Cómo es la puesta?
-La puesta es absolutamente minimalista y transcurre siempre en exteriores. Está el carruaje de la protagonista pero yo he dosificado su aparición. En la versión que yo vi, el carruaje era fundamental. En la puesta del Bertolt Brecht, que yo pude ver en una filmación, el carro tiene una presencia permanente desde el comienzo hasta el final pero el espacio escénico en el que se presentó tenía un escenario giratorio. El carromato tenía una funcionalidad y hacía muy atractiva la imagen, daba la sensación de tránsito. Pero si no hay eso los movimientos que se pueden usar son muy pocos. En un principio había decidido no usar carro. Se lo nombra, se lo referencia. Pero hice un carro, desarmable para que sea más cómodo de trasladar en las giras, y tiene presencia en la última escena, aparece y lo tira ella sola, porque queda sola. La guerra le hizo perder a sus hijos y queda sola. En el final de la obra, ella toma el carro con mucho esfuerzo porque es una mujer grande, está cansada, se retira de escena con el carro.
Actriz. Para Martínez, la participación de Cairó es fundamental y determinante en este espectáculo, tanto que no duda en afirmar que ella “es el 80% del espectáculo”.
-¿Cómo fue la selección de los actores?
-Si yo pensé en hacer un Brecht en Paraná es porque existe Yolanda Cairó, porque no existe otra actriz que pueda asumir ese rol. Ese es un motivo determinante. Lo mismo pasó con La casa de Bernarda Alba. Yo monté esa obra porque estaba ella y Estela Berduc. No son personajes para llamar a un casting. Acá somos pocos y nos conocemos todos, por eso uno puede saber quién puede interpretar cada papel. En cuanto a los demás actores también fueron invitados, no hubo casting. Hay gente con mucha formación y oficio. Mi interés es conformar un espectáculo lo más profesional posible.
-¿Desde cuándo estás preparando este espectáculo?
-En 2004 comencé a ensayar esta versión de Madre coraje en un galpón de La Vieja Usina. Estaban Yolanda Cairó, Judith Diment, Augusto Carballal. Después tuvimos que abandonar porque había ocurrido lo del incendio de Cromañón y para poder usar ese galpón las exigencias eran tantas que no las podía asumir. Ahí lo abandoné, pero me quedó todo el interés y ahora lo retomé.
-¿Es tu producción?
-Sí, es producción mía. La forma legal es de una cooperativa con producción. Existe un borderó y hay un porcentaje para la producción y otro para la cooperativa. Dentro de la cooperativa, cada actor tiene un puntaje y su paga. Así trabajé en cada producción que hice acá.
-¿Lo que te gusta es el desafío de hacer un clásico con mucha gente en escena?
-Se ve que sí. El último trabajo que hice fue el de Griselda Gambaro (Para llevarle a Rosita), con tres actrices (Gala Jáuregui, Claudia Zaragoza y Milagros Reñé) pero ahí fui como director invitado. No sé qué mandato tengo que me siento en el compromiso de ofrecer clásicos.
-¿Los clásicos tienen garantizado la respuesta del público?
-De algún modo sí. Creo que al ofrecer Bernarda Alba, Doña Rosita la soltera o Madre coraje se sabe que la gente va a responder. Por eso, por el tipo de espectáculo que se trata vamos a hacer una difusión en la vía pública muy importante.
RECUADRO
Ficha técnica
Madre coraje, de Bertolt Brecht.
Traducción y adaptación: Roberto Cossa, Cype Lincovsky y Eduaro Rovner.
Elenco: Yolanda Cairó (Ana Fierling), Judit Diment (Catherine Haupt), Eduardo Farías (reclutador), Erick Benmelej (sargento), Nicolás Rigaudi (Pan de Leche), Walter Salgado (Eiliff), Augusto Carballal (cocinero), Sergio Obaid (general), Marcelo Atelman (capellán), Sergio Zemel (intendente), Tuquina Glaría (Ivette), Julián Schächtel (soldado), Delia Peltzer (campesina) y Rodrigo Boccolini (campesino joven).
Asistente de dirección: Pablo Perasso.
Vestuario: Fernando Silvar.
Diseño sonoro: Alfredo Arce.
Asistente de vestuario: Laly Mainardi.
Vestuario: Fernando Silvar.
Escenografía, puesta en escena y dirección general: Mario Martínez.
Se presentará los jueves 3, 10, 17 y 24 de junio a las 21 en el Teatro Municipal 3 de Febrero, en el ciclo Jueves Teatro Club.




Fui a ver la obra y me parecio muy pobre, desde la puesta, los problemas de sonido, la resolucion de las escenas usando a los personajes para sacar escenografia queriendo transmitir el concepto de Bertol de “el teatro es trabajo” muy mal resuelto. El distanciamiento aplicado a un teatro descriptivo mezclado con grotesco y elementos imaginarios (tasas llenas de nada, etc)
Una vez mas Mario se encarga de mostrarnos lo buen bailarin que fue.. de teatro 0..
Pablo,supongo que estaras celoso porque Mario no te eligio a vos, siempre fuiste asi,pero no importa yo fui a verla y me gusto mucho, desde la puesta en escena hasta las actuaciones, si falto direccion de actores, pero la profesionalidad de los actores se noto